domingo, 11 de mayo de 2008

Sobre la influencia de los blogs

Escribir un diario nunca ha sido mi fuerte. Desde la adolescencia he realizado varios intentos de mantener una entrada constante donde poder reflejar los acontecimientos, pensamientos o inquietudes más importantes. Ya fuera con un diario o agenda espectacular o con el último modelo más fashion, la secuencia siempre ha sido la misma: dos o tres entradas estupendas (que ahora me gusta releer) y al cabo de poco tiempo siempre me congeniaba para buscar la excusa perfecta para no enfrentarme a la página en blanco.

Por eso mi primer pensamiento al recibir las indicaciones del profesor fue pensar: “una entrada cada dos semanas, es más de lo que jamás he llegado a conseguir con mis diarios”. Claro está que un blog no es lo mismo que un diario personal pero tienen muchas cosas en común, entre ellas la constancia para escribirlo. Dado que no llegaremos con esta actividad más allá de finales de junio, espero poder estar a la altura de las circunstancias (léase aprobado).

Y no es que no me guste el fenómeno de los blogs, mi miedo escénico es solo para escribirlo. Leerlos es otra cosa. En mi página personal de iGoogle tengo ya varias pestañas con los blogs que más me interesan clasificados por temas. Estadísticamente estoy dentro del 20% de las personas que según las últimas estadísticas del Fundación BBVA dedican tiempo a leer en los blogs. Gracias a ellos he recuperado la pista de varios amigos de los que había perdido el contacto con el paso de los años, pero que por casualidad me encontré con sus bitácoras en la red: Mis historias, Mi e-Oasis, Dakipalla. Y gracias a su vez a algunas de sus páginas personales he descubierto blogs interesantes de los temas que me interesan y que os recomiendo, como por ejemplo: Enrique Dans, Ismael Nafrías, Eduardo Collado, Francisco Vargas. Mi constancia ahora la dedico a leer este tipo de blogs.

Yoani Sánzchez
La gran diferencia de los blogs en red con los diarios personales en agenda es evidentemente la difusión que pueden llegar a tener y la influencia que se puede conseguir. Para ello sirva el ejemplo del último Premio Ortega y Gasset de periodismo digital concedido a Yoani Sánchez con su blog: Generación Y. Escrito desde Cuba y con poco más de un año de antigüedad, la autora refleja una visión desencantada de la realidad cubana. La revista Time la ha declarado como una de las 100 personas más influyentes del mundo en la categoría de Héroes y Pioneros.

Y yo que ya consideraba un hito importante poder acabar mi primera entrada de mi blog! Yoani no ha podido viajar para recibir el premio en persona pues las autoridades cubanas se lo han impedido.



Ahora que los cubanos parece que pueden optar a tener un teléfono móvil confiemos en que con entradas como ésta mucha más gente conozca la capacidad de convocatoria de un pequeño blog y permita extender la libertad digital, de la que ahora disfruta Yoani, a su vida cotidiana. Incluso irónicamente si se recuperaran las libertades podría llegar a perder sentido su blog. De momento ya ha conseguido con su blog más de lo que la prensa escrita cubana hubiera imaginado.




1 comentario:

Kikas dijo...

No sabía que me leías, y te lo agradezco. Siempre es agradable saber que alguien se molesta en leer lo que escribes, esté de acuerdo contigo o no.
Te seguiré DAKIPALLA, o de donde sea hasta aqui ;-)
Un abrazo